Efectivamente, volvemos
publicar un año más el resumen anual, una tradición en este, mi blog personal,
donde hago balance del año que finaliza, en este caso el año 2.025, donde hemos
seguido sin apenas ganas de competir, pero si de disfrutar, a pesar de finalizar
el año 2.024 en cama, sin poder disfrutar de la San Silvestre de mi pueblo, por
lo que el año no empezaba muy de cara, pues una fuerte gripe me hizo perderme
el fin de año y el comienzo de este, pero el año tiene 365 días y hay tiempo para
todo como así ha sido.
ENERO
Tras superar la fuerte gripe
que me impidió correr la San Silvestre y seguir entrenando con normalidad, una
vez recuperada la normalidad decidimos inscribirnos al Maratón de Madrid, con
lo que había que comenzar a entrenar, hacer kms, y aunque seguíamos en “modo
disfrutón”, un maratón es un maratón y hay que prepararlo para finalizarlo sin
sorpresas.
FEBRERO
Comenzaba el mes más corto
del año con el comienzo del circuito, esta vez era con la carrera 10K de
Villarrubia de los Ojos, donde faltos de ritmo y en plena preparación al
maratón conseguiríamos bajar de los 40’, en lo que a la postre sería mi mejor
MMT.
A finales del mes de febrero
tocaba probarse, esta vez en la media maratón de Valdepeñas, así lo hicimos, y
aunque no fue con las mejores sensaciones, si fue al ritmo que teníamos
previsto, finalizando en 1h26’42”, lo que me decía que la preparación al maratón
iba bien, sin prisa, pero sin pausa.
MARZO
A mediados de marzo y con
algunos problemas musculares en el isquio acudíamos a la rápida carrera 10K de Ciudad Real,
en esta ocasión pasada por agua, donde sufrimos para llegar en poco más de 41’,
además de los problemas musculares, se añadía una molestia más, los metatarsos
del pie derecho también llegaron muy tocados, donde probablemente el calzado
fue el culpable, y ahí empezamos a darnos cuenta de que el maratón no sería
fácil.
El último día del mes
acudíamos a Bolaños de Calatrava, era su media maratón, era el test previsto, y
aunque las molestias en el isquio continuaban y el metatarso tampoco estaba
recuperado quisimos probarnos, quedaba poco para el objetivo y había que saber
donde estábamos, pero fue imposible, tras unos 10kms cómodos los dolores
empezaron, debiendo reducir el ritmo y finalizar en poco más de 90’, sin duda
un test fallido y arriesgado, pues esta vez salió cruz, las molestias
aumentaron.
ABRIL
El mes del maratón, con
muchas dudas acudimos a los 15K del Porvenir, solo era para rodarlos, para
completar los pocos entrenamientos a pie que iba alternando con bici y elíptica
para no perder la forma, el resultado fue también decepcionante, los dolores no
remitían, por lo que decidí descansar a expensas de que llegase el maratón,
pero la experiencia me decía que lo tenía muy crudo.
Llegó el día del objetivo
primaveral, maratón de Madrid, duro pero bonito, por ello lo elegimos, sabíamos
como llegábamos, con las ideas claras, los trabajos de fisio algo habían
ayudado, pero en un maratón hay que estar al 100 por 100, y no estaba ni a un
50, así pues lo intentamos con mucha precaución desde la salida, pero poco a
poco el dolor iba apareciendo, hasta que en el km 23 decidí abandonar, era mi
primera carrera que no concluía, pero era la crónica de una muerte anunciada, y
ese momento fue clave para el resto del año.
MAYO
Con el impulso de del estado
de forma del maratón y sin el cansancio, quisimos correr el 10K de Manzanares, seguíamos
lesionados, con molestias, pero quisimos nuevamente probar, finalizando la
prueba con buenas sensaciones y menos molestias de las esperadas, quizá el
descanso vino bien, pero los días posteriores el cuerpo dijo basta y ya no
daríamos más zancadas hasta el mes de agosto, siendo los meses estivales de
bicicleta, pues con las pedaladas las molestias eran menores.
DE JUNIO A AGOSTO
En estos meses estivales
apenas dimos zancadas, apenas recorrimos unos pocos kilómetros, eso sí, a pie,
pues la bicicleta, mi otra afición fue la que sació mis ganas de hacer deporte,
disfrutando también con otros compañeros y de otro deporte.
SEPTIEMBRE
Con muy pocos kilómetros en
nuestras piernas, llegó el momento de retomar las carreras, de ponerse un
dorsal, y donde mejor que en nuestra localidad, en la 10K de Membrilla, que
recorreríamos junto a Ángela a su ritmo y disfrutando de la vuelta a ese
ambiente y camaradería entre los muchos conocidos de las carreras, y aunque las
molestias seguían presentes, ya éramos conscientes de que para seguir corriendo
hay que gestionar esfuerzos y kilómetros.
OCTUBRE
Llegaba la rápida y
multitudinaria carrera 10K de Tomelloso, había que tomársela de en “modo
disfrutón”, con esa intención fuimos y con esa premisa nos vinimos, una carrera
donde en progresión empezábamos a correr a un ritmo de 4’15” tras mucho tiempo
sin acercarme a esa “velocidad”, pero lo importante es que disfrutamos de lo
lindo.
Una semana más tarde se daba
la salida al Quijote Maratón en la capital, este año no se pudo disfrutar de la
distancia reina, pero no me quise perder el ambiente y tampoco correr y apoyar
este evento, por lo que participé en su media maratón, carrera que nuevamente
volví a disfrutar, a ritmos más lentos, eso sí, pero disfrutando de cada
zancada, sin duda otra forma diferente a los años anteriores.
NOVIEMBRE
Comenzábamos el mes con los
duros 10K de La Solana, había que participar, pueblo vecino y aunque una
pequeña contractura no lo aconsejaban nos pusimos el dorsal y corrimos esta
carrera con mucha precaución, finalizando dignamente e indemnes, con 44’, para
seguir entrenando, sin prisa, pero sin pausa.
A mediados llegaría la media
maratón rural de Miguelturra, donde con pocos kilómetros decidimos hacerla en
plan entrenamiento, para ir cogiendo fondo poco a poco, día lluvioso y por
caminos en los que no tuve mi mejor día, y eso que me lo tomé con mucha calma.
DICIEMBRE
Este mes nos lo tomamos con
más relax, aún si cabe, un problema de salud así me lo recomendaba, si bien, no
dejamos de hacer deporte, y alternamos bicicleta y carrera, aderezado con
algunas sesiones de gimnasio en casa.
Llegaba los rápidos 10k de
Daimiel, última prueba del circuito, donde llegamos con ilusión, descansados y
con ganas de disfrutar corriendo, así lo hicimos finalizando con unas grandes
sensaciones en poco menos de 42’.
Solamente queda la San
Silvestre de Membrilla, a la cual estoy inscrito, ya que el año pasado llegaba
con mucha ilusión y gran estado de forma y no pudo ser, este año la circunstancias
son diferentes, pero sin duda intentaré estar en la salida, completar mi 20 San
Silvestre de Membrilla, aunque sea a ritmos mucho mas lentos, seguro que la
disfrutaré.
Pendientes de la San Silvestre de Membrilla, que espero este año correrla, cierro un año en el cual
por primera vez en 15 años no he finalizado ningún maratón, mi distancia favorita,
eso sí, lo intenté en Madrid, pero no pudo ser, también fue la primera vez que me retiré en una carrera, aún así no ha sido un año malo
del todo y hemos disfrutado de…;
7 CARRERAS DE
10k
1 CARRERA DE 15K
4 MEDIAS
MARATONES
1 MARATON
(FALLIDO CON RETIRADA EN EL KM 23)
Una temporada que se cierra,
otra que se abre, si bien, con cambio de chip, aún más si cabe, esperando
seguir disfrutando del deporte, y en especial de correr, que es lo que me gusta…
FELICES PASCUAS
Y FELIZ AÑO 2026
SALUD Y KMS!!!!